La semana después de algo bueno también pide atención
A ciento veinticinco personas con trastorno bipolar se las entrevistó cada mes, en promedio durante más de dos años. Resultó que después de acontecimientos en los que la persona lograba algo importante (conseguir el trabajo, entrar en la universidad, enamorarse, terminar un proyecto grande) los síntomas de subida se hacían más frecuentes.
Esto casi no está escrito en ningún sitio, y es justo lo que nadie quiere oír. Pero conviene saberlo, no para tenerle miedo a lo bueno, sino para no sorprenderse: si después de algo alegre el sueño se descoloca, eso no es ingratitud ni «todo esto es por tu culpa».
En la práctica significa una cosa: en una semana así conviene mantener con especial cuidado tu hora habitual de despertarte y de dormir, en vez de «celebrar como todo el mundo». No menos alegría. Solo el mismo despertador.